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Mano Verde

Escamas en ramas y troncos: cómo detectarlas a tiempo

Las escamas o cochinillas acorazadas se adhieren a ramas y troncos como pequeñas protuberancias. No se mueven y parecen parte de la planta, pero chupan la savia y pueden debilitarla.

Escamas en ramas y troncos: cómo detectarlas a tiempo

Si mirás las ramas de tus plantas y ves pequeños abultitos marrones, amarillentos o blancos que parecen costras o escamas pegadas a la corteza, podés estar frente a una plaga que muchos confunden con parte de la planta. Son las cochinillas acorazadas o escamas, insectos que se fijan sobre la superficie y se protegen bajo una capa cerosa que las hace parecer una deformidad natural del tejido.

A diferencia de las cochinillas algodonosas, que se ven como bolitas blancas con pelusa y se mueven lentamente, las escamas son inmóviles, no tienen pelusa visible y se parecen tanto a la corteza que pasan desapercibidas hasta que la planta empieza a decaer.

Cómo reconocerlas

Las escamas se presentan en dos formas. Las escamas blandas tienen una cubierta cerosa que se puede desprender con la uña. Las escamas armadas tienen un caparazón duro que se adhiere firmemente al sustrato donde se fijaron. Ambas miden entre uno y cinco milímetros y pueden aparecer en ramas, tallos, hojas y hasta en frutos.

Si raspás una de esas protuberancias con la uña y debajo hay un cuerpo de insecto pequeño y blando, es una escama. Si debajo no hay nada, es una estructura natural de la planta, como una lenticela o un nudo.

Las plantas afectadas pueden mostrar hojas amarillas, crecimiento lento, ramas débiles y en casos graves, defoliación parcial. Si mirás debajo de las hojas o a lo largo de las nervaduras, también podés encontrar escamas en esas posiciones.

Por qué son difíciles de controlar

La cubierta protectora de las escamas las hace resistentes a los contactos insecticidas comunes. El producto no penetra la armadura cerosa y el insecto sigue alimentándose debajo. Por eso, los tratamientos por contacto suelen ser ineficaces contra escamas adultas.

Además, las escamas se reproducen en oleadas. Las ninfas recién nacidas, llamadas crawlers, son las únicas móviles y vulnerables. Salen de debajo del caparazón materno, se desplazan por la planta y buscan un lugar para fijarse. Ese período de movilidad es breve, de uno a tres días según la especie, y es la ventana donde los tratamientos son más efectivos.

Qué hacer

Control manual

Si la infestación es limitada a unas pocas ramas, podá las partes afectadas y eliminálas. Si la planta es pequeña o si las escamas están accesibles, podés frotarlas con un cepillo de dientes suave, un hisopo con alcohol o con agua jabonosa. Esto desaloja las escamas sin necesitar productos químicos.

Aceite de neem

El aceite de neem actúa por contacto y por asfixia. Aplicalo sobre las áreas afectadas, asegurándote de cubrir bien la superficie de las escamas. Repetí cada siete a diez días para alcanzar las ninfas que fueron emergiendo entre aplicación y aplicación.

Jabón potásico

El jabón potásico rompe la capa cerosa de protección de las escamas blandas. Es menos efectivo contra las armadas pero puede ayudar a reducir la población cuando se combina con otros métodos.

Productos sistémicos

Si la infestación es grande y los métodos anteriores no alcanzan, consultá en el vivero. Los insecticidas sistémicos se absorben por la planta y llegan al insecto cuando se alimenta, pero tienen restricciones de uso y no todos son aptos para plantas con frutos comestibles. Respetá siempre las indicaciones de la etiqueta.

Prevención

Revisá las plantas nuevas antes de incorporarlas al jardín o a la colección de interior. Las escamas se dispersan fácilmente cuando una planta infestada está cerca de otras. También revisá las ramas bajas, la base del tronco y las axilas de las hojas, que son los lugares preferidos.

Cuándo consultar al vivero

Consultá si encontrás protuberancias en las ramas de tus plantas y no sabés si son escamas o parte natural de la planta. Enviá fotos con zoom y contá qué especies están cerca. En la sección de plagas del vivero hay productos específicos para escamas.

Si tus plantas tienen pequeños bultitos marrones en las ramas que no se caen al sacudirlas, esta semana raspalos con la uña. Si debajo hay un insecto, ya sabés qué es y podés actuar.

Lecturas recomendadas

Si querés consultar una opción concreta del vivero vinculada con este tema, podés ver la ficha de Jabón potásico 250 ml. La disponibilidad se confirma al momento.

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